Para dar consciencia a las cosas en nuestras vidas que no tiene consciencia voluntaria. La “voluntad” – o en latín voluntas o “of one’s free will” – de las instrucciones de Julio Cortázar son útiles si pensamos en las con la intención de subrayar el hecho lógico que estas acciones son automáticas. Con una certeza bastante concreto, nosotros reconocemos la innecesidad de reiterar estas acciones – como llorando, subiendo una escalera, dando cuerda al reloj – en una forma escrita. Al mismo lado, el hecho de que las instrucciones sean escritas con la intención de nosotros las leeremos de todos modos, subraya la necesidad de reiterar las instrucciones para exactamente este punto. La existencia de consciencia ya está en el título del ensayo. Nosotros no necesitamos leer más si podemos reconocer el humor y la verdad dentro de las.
Además, las instrucciones existen. Este es la verdad. Julio Cortázar, usando un humor enfático, se da énfasis en la consciencia de la existencia involuntaria de de estas acciones que ocurren en el curso de nuestras vidas muchas veces y cada vez que ocurre nosotros faltamos de pensar en estos. Pero ¿es una falta que nosotros negamos a pensar en las acciones que hacemos? Para las acciones involuntarias, no es un descuidado exactamente porque es “natural”. Pero, ¿Cómo define “el natural” o “el involuntario”? No podemos medirlos concretamente y por eso Julio Cortázar enfoca en nuestras mentes la pregunta de “voluntad”. ¿Cuál es la voluntad o la consciencia? ¿tenemos un control sobre las acciones que hacemos? O todavía estamos en peligro de hacer algo involuntariamente pero sin intenciones voluntarias? Las instrucciones presentan esta incertidumbre de la “consciencia” involuntariamente que ocurre cuando nosotros hacemos muchas cosas sin voluntad.
Al final, ¿para qué necesitamos saber cómo llorar? ¿cómo dar cuerda al reloj? Para que nosotros entendamos que es mejor si pensamos, no solamente una vez más, - pero sobre todo - que pensamos en las acciones en primer lugar.
Tú preguntas: ¿tenemos un control sobre las acciones que hacemos? Y yo creo que sí, hay algo de control sobre lo que hacemos, pero después de poco tiempo, no pensamos. Hemos hecho las cosas tantas veces es como guiñar los ojos (en creo que nunca has tenido que pensar). Creo que Cortázar está diciendo que si no pensamos en lo que hacemos, ¿qué pasará? Podemos hacer algo "regular" que no necesariamente nos ayude. Entonces, no es que necesitamos saber llorar sino que necesitamos saber pensar en actividades cotidianas.
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